Platicas cortas, pero reconfortantes
Hace unos días, un amigo al que aprecio mucho me preguntó que qué me pasaba y por qué estaba tan rara desde que regresamos a la prepa. Es de esos amigos a los que no puedes ocultarles nada, y mucho menos, mentirles.
Fue una plática corta, pero reconfortante. Agradable en todo sentido, principalmente porque no me decía lo estúpida que soy cada cinco segundos, sólo intentaba hacerme sentir mejor. Pero además de hacerme sentir mejor, hizo algo mucho más valioso e importante, escuchar; lo cual agradezco infinitamente y es una persona en la que cualquiera estaría dispuesto a confiar.
- Se supone que debemos estar "acostumbrados" a dar algo por perdido y dejarlo ir, ¿no?.
- Sí, pero nunca lo estamos.
- De hecho creo que nos cuesta mucho querer a alguien, después aceptarlo, y cuando por fin lo aceptamos, queremos de verdad y sin juegos. Pero siempre nos terminamos arrepintiendo, porque no recibimos lo que damos.
La primera vez fue fácil soltar y continuar con mi vida. No le hablaba, no me hablaba, no hubo problema. Pero la segunda vez... ahora entiendo la frase "las segundas partes nunca son buenas", es una frase llena de sabiduría que no es fácil entender.
Fue tan fácil y tan complicado a la vez, varias horas, unos días, unos cuantos amigos incómodos, muchos abrazos, risas, algunos te quiero que sonaban sinceros, una tarde frente a la tele y dos bocas. Fue bello mientras duró, demasiado como para ser verdad. Pero lastimosamente, fue verdad.
Pero lo que no era verdad era él. Me engañó y me engañé enormemente. Sinceramente, no sé que esperaba de él. No sabía que estaba haciendo, lo único que sabía era que lo amaba y en ese momento no me importaba nada más, ni siquiera, que en el fondo de mí supiera que terminaría hecha pedacitos.
Hay muchas diferencias entre la primera y la segunda vez. La primera vez no me dijo que me quería, no hubo besos, no hubieron situaciones que ahora me hacen llorar, no había casas ajenas, ni invitaciones emocionantes, ¿fue fácil? Claro que sí.
- Eres muy complicado
- ¿Querías que fuera fácil?
- No, me gusta que sea difícil, pero no creí que lo fuera tanto.
Fue una plática corta, pero reconfortante. Agradable en todo sentido, principalmente porque no me decía lo estúpida que soy cada cinco segundos, sólo intentaba hacerme sentir mejor. Pero además de hacerme sentir mejor, hizo algo mucho más valioso e importante, escuchar; lo cual agradezco infinitamente y es una persona en la que cualquiera estaría dispuesto a confiar.
- Se supone que debemos estar "acostumbrados" a dar algo por perdido y dejarlo ir, ¿no?.
- Sí, pero nunca lo estamos.
- De hecho creo que nos cuesta mucho querer a alguien, después aceptarlo, y cuando por fin lo aceptamos, queremos de verdad y sin juegos. Pero siempre nos terminamos arrepintiendo, porque no recibimos lo que damos.
La primera vez fue fácil soltar y continuar con mi vida. No le hablaba, no me hablaba, no hubo problema. Pero la segunda vez... ahora entiendo la frase "las segundas partes nunca son buenas", es una frase llena de sabiduría que no es fácil entender.
Fue tan fácil y tan complicado a la vez, varias horas, unos días, unos cuantos amigos incómodos, muchos abrazos, risas, algunos te quiero que sonaban sinceros, una tarde frente a la tele y dos bocas. Fue bello mientras duró, demasiado como para ser verdad. Pero lastimosamente, fue verdad.
Pero lo que no era verdad era él. Me engañó y me engañé enormemente. Sinceramente, no sé que esperaba de él. No sabía que estaba haciendo, lo único que sabía era que lo amaba y en ese momento no me importaba nada más, ni siquiera, que en el fondo de mí supiera que terminaría hecha pedacitos.
Hay muchas diferencias entre la primera y la segunda vez. La primera vez no me dijo que me quería, no hubo besos, no hubieron situaciones que ahora me hacen llorar, no había casas ajenas, ni invitaciones emocionantes, ¿fue fácil? Claro que sí.
- Eres muy complicado
- ¿Querías que fuera fácil?
- No, me gusta que sea difícil, pero no creí que lo fuera tanto.
Instagram: @elcuadradodeunnumero
Comentarios
Publicar un comentario