¿Amores?
Mi historial en el amor ha sido muy variado y "sorpresivo".
Aquí hay varias historias envueltas que quiero contarles más adelante.
Hoy quiero contarles mi historia con Mauro (obvio no se llama así, pero es importante cambiarle el nombre para no exponer a nadie).
En la primaria nunca hubo personas a las que pudiera llamar "amigos", hasta cuarto año que se fueron las tipas que más odiaba (esta es otra historia) pude sentirme bien llendo a la escuela.
Son esas etapas en las que el maestro te sentaba con un niño (o una niña dependiendo) que para no platicar. Claramente no en todos los casos funcionaba, ahí fue cuando tuve la oportunidad de conocer a Mauro. Sí, íbamos en el mismo salón, sabía su nombre pero nunca había convivido con él, ni dado la oportunidad de conocerle.
Los días pasaron y nos hicimos amigos, amigos de los buenos, amigos de los que platicaban de todo sin mentiras y directo, de los que se reían a carcajadas por cualquier pendejada.
En quinto, con el maestro Germán (misma dinámica para los nombres) también nos sentamos juntos porque nos acomodaban por estaturas y estábamos igualitos siempre. Nos prestabamos cosas, hacíamos la tarea juntos, nos pasábamos las tareas, éramos una muy bonita amistad.
Casi al final del año escolar el maestro Germán me eligió a mi y a otras de mis compañeras para ser de la escolta. Eso era lo que todos querían pero no todos podían tener y a mí me eligieron para eso.
En sexto con el maestro Q (no recordé ningún nombre con Q) nos distanciamos, él prefería estar con Valentina, y yo respetaba eso, porque era mi amigo, no mi propiedad.
Hablábamos de vez en cuando, y un día me preguntó "¿te gusta el chocolate oscuro o blanco?" Me quedé con cara de ._. a qué viene tu pregunta? Sólo respondí, "ambos" y en ese ratito me regaló dos chocolates, un chocolate oscuro y otro blanco.
Me sorprendió y lo único que hice fue abrazarlo, darle las gracias y abrir mi chocolate. Sabían ricos.
Otro día regaló unas "lenguas de gato" (también son chocolates no se alarmen). Esperó a que todos se fueran para darmelos. Pero ese mismo día, como era lunes, teníamos que ensayar para honores antes de que sucediera todo ese show. Y cuando iba subiendo el me habló y le dije que si me esperaba. Lo dejé con su manita estirada, y se le cayó el chocolate y una ollita que traía.
Cuando recuerdo eso me siento muy mal por no haberme dado cuenta antes. Pero era imposible saberlo en ese momento, yo nunca me había "gustado" a nadie ( no es cierto, sí, pero no así de bonito).
Salimos de la primaria, nunca me dijo nada.
No volvimos a hablar.
Él anduvo con una niña que se suponía era mi amiga, pero terminó mal, ellos también terminaron mal.
Hasta que iban a ser mis XV, no tenía chambelanes, e inmediatamente pensé en Mauro. Cuando le pregunté no lo pensó dos veces, inmediatamente me dijo que sí.
Platicábamos, lo veía, pero nunca me dijo nada. Yo creí que después de tanto tiempo lo habría olvidado, pero no.
El día de la fiesta (27/01/18) les dijo a los demás chambelanes (entre ellos, mi primo) mientras se cambiaban de ropa para el siguiente baile, que yo le gustaba.
Yo los estaba esperando afuera cuando mi primo salió antes que los demás y me dijo "ven, tengo que decirte algo sobre Mauro", me acerque y me dijo "hace un rato, nos dijo que tú le gustas", no sabía que responder y sólo le dije "ya lo sabía", mi primo insistente me dijo "pues anda con él",yo estaba con alguien más en ese momento, así que le dije "yo le gusto a Mauro desde la primaria, pero nunca me dijo nada antes, si me hubiera dicho a lo mejor si pudimos haber tenido algo, pero ahorita ya no". No me respondió. Bailamos y no he vuelto a ver a Mauro desde entonces.
Me gustaría verlo otra vez y saber cómo está, pero siento que no debería.
No desperdicien sus oportunidades y aprovechen a sus amigos al 1000%
Mañana hay historia nueva, también de la primaria. Fueron muy locos mis años ahí, pero mañana empiezo la historia desde primer año para que llevemos una secuencia.
Instagram: @elcuadradodeunnumero
PD: los quiero, gracias infinitas por leerme
Aquí hay varias historias envueltas que quiero contarles más adelante.
Hoy quiero contarles mi historia con Mauro (obvio no se llama así, pero es importante cambiarle el nombre para no exponer a nadie).
En la primaria nunca hubo personas a las que pudiera llamar "amigos", hasta cuarto año que se fueron las tipas que más odiaba (esta es otra historia) pude sentirme bien llendo a la escuela.
Son esas etapas en las que el maestro te sentaba con un niño (o una niña dependiendo) que para no platicar. Claramente no en todos los casos funcionaba, ahí fue cuando tuve la oportunidad de conocer a Mauro. Sí, íbamos en el mismo salón, sabía su nombre pero nunca había convivido con él, ni dado la oportunidad de conocerle.
Los días pasaron y nos hicimos amigos, amigos de los buenos, amigos de los que platicaban de todo sin mentiras y directo, de los que se reían a carcajadas por cualquier pendejada.
En quinto, con el maestro Germán (misma dinámica para los nombres) también nos sentamos juntos porque nos acomodaban por estaturas y estábamos igualitos siempre. Nos prestabamos cosas, hacíamos la tarea juntos, nos pasábamos las tareas, éramos una muy bonita amistad.
Casi al final del año escolar el maestro Germán me eligió a mi y a otras de mis compañeras para ser de la escolta. Eso era lo que todos querían pero no todos podían tener y a mí me eligieron para eso.
En sexto con el maestro Q (no recordé ningún nombre con Q) nos distanciamos, él prefería estar con Valentina, y yo respetaba eso, porque era mi amigo, no mi propiedad.
Hablábamos de vez en cuando, y un día me preguntó "¿te gusta el chocolate oscuro o blanco?" Me quedé con cara de ._. a qué viene tu pregunta? Sólo respondí, "ambos" y en ese ratito me regaló dos chocolates, un chocolate oscuro y otro blanco.
Me sorprendió y lo único que hice fue abrazarlo, darle las gracias y abrir mi chocolate. Sabían ricos.
Otro día regaló unas "lenguas de gato" (también son chocolates no se alarmen). Esperó a que todos se fueran para darmelos. Pero ese mismo día, como era lunes, teníamos que ensayar para honores antes de que sucediera todo ese show. Y cuando iba subiendo el me habló y le dije que si me esperaba. Lo dejé con su manita estirada, y se le cayó el chocolate y una ollita que traía.
Cuando recuerdo eso me siento muy mal por no haberme dado cuenta antes. Pero era imposible saberlo en ese momento, yo nunca me había "gustado" a nadie ( no es cierto, sí, pero no así de bonito).
Salimos de la primaria, nunca me dijo nada.
No volvimos a hablar.
Él anduvo con una niña que se suponía era mi amiga, pero terminó mal, ellos también terminaron mal.
Hasta que iban a ser mis XV, no tenía chambelanes, e inmediatamente pensé en Mauro. Cuando le pregunté no lo pensó dos veces, inmediatamente me dijo que sí.
Platicábamos, lo veía, pero nunca me dijo nada. Yo creí que después de tanto tiempo lo habría olvidado, pero no.
El día de la fiesta (27/01/18) les dijo a los demás chambelanes (entre ellos, mi primo) mientras se cambiaban de ropa para el siguiente baile, que yo le gustaba.
Yo los estaba esperando afuera cuando mi primo salió antes que los demás y me dijo "ven, tengo que decirte algo sobre Mauro", me acerque y me dijo "hace un rato, nos dijo que tú le gustas", no sabía que responder y sólo le dije "ya lo sabía", mi primo insistente me dijo "pues anda con él",yo estaba con alguien más en ese momento, así que le dije "yo le gusto a Mauro desde la primaria, pero nunca me dijo nada antes, si me hubiera dicho a lo mejor si pudimos haber tenido algo, pero ahorita ya no". No me respondió. Bailamos y no he vuelto a ver a Mauro desde entonces.
Me gustaría verlo otra vez y saber cómo está, pero siento que no debería.
No desperdicien sus oportunidades y aprovechen a sus amigos al 1000%
Mañana hay historia nueva, también de la primaria. Fueron muy locos mis años ahí, pero mañana empiezo la historia desde primer año para que llevemos una secuencia.
Instagram: @elcuadradodeunnumero
PD: los quiero, gracias infinitas por leerme
Comentarios
Publicar un comentario