Había una ella

Cuando iba en la secundaria, hice muchas locuras. Fui novia de algunos tipos y ha otros cuantos los dejaba esperando.
Pero había una ella, esa ella cambió mi vida.
No recuerdo si era la última semana de octubre o la primera de noviembre, pero el punto es que algunos de esos días di mí primer beso, pero no cualquier primer beso, un beso a una ella.
No le agradaba, pero con el tiempo se dio cuenta de que yo no era una mala persona, ella decía que me quería y que yo era su novia, pero yo lo tomaba como una broma, así como: "ah, ok, es mi amiga". Nunca había tenido una amiga así.
En tercero, después de ese beso, todo era diferente, era color de rosa y me hacía sentir cosas que para ese entonces yo no había sentido más que con una persona. Me gustó ella, la conocía mejor que a mí.
Y un buen día me di cuenta de que estaba enamorada de ella.
Bromeábamos sobre que yo tenía que pedirle ser su novia, porque ella me pediría matrimonio. Quería de verdad que ella me dijera que fuera su novia, pero no, la señorita quería que yo se lo pidiera y se lo pedí. En una mini cajita que envolví, no me acuerdo cómo, pegué un papelito abajo que decía:"¿Quieres ser mi reina?" Le puse muchos papelitos adentro y "perfect" de Ed Sheeran, escrita en español, en una hoja azul.
Se la di a la salida, pero yo estaba muriendo de una migraña que no sé por qué me dio.
Ella no respondió, hasta después en un mensaje. Tiempo después me confesó que cuando llegó a tener novio, ella era la que les decía que si querían "andar" con ella, pero que conmigo no pudo. 
Hacía cosas que no me agradaban, la verdad hubiera preferido mantener todo discreto y que sólo unas pocas personas lo supieran, como dos chicas de otro salón que también estaban es nuestra situación, hasta mucho tiempo después sus amigos y las personas de su alrededor se enteraron, pero con ella nada más no se pudo.
Una semana antes de su cumpleaños fuimos al "festival de magia y hechicería", obvio de Harry Potter, por ella amo leer y Harry Potter.
Y después de eso, se acabó la felicidad, como no pudo ser nada discreta, ni aguantarse (situación que yo tampoco frené, pero debí hacerlo). Me dejó un "chupete" (le llaman algunos), que parecía mordida de zombie o de burro. Era inmenso. Pude ocultarlo unos días, pero después se desató el caos.
Mi mamá se dio cuenta, y ya no había vuelta atrás, me trató como si no fuera su hija, y me dijo tantas cosas, me quitó la ropa para asegurarse de que no tuviera más marcas, me agarró del cabello y me arrastró por todo el piso. Después de eso me dijo que me vistiera y nos mandó a mi hermana y a mí a la lavandería, cuando regresamos, me vió y me dijo: "súbete" (mi casa tiene dos pisos), traía mi celular en la mano y me gritó: "eres lesbiana maldita estúpida, desgraciada, hija de..bla bla bla".
Me acuerdo de todo y me dan ganas de llorar, y me da coraje, porque para ella era lo peor que le podía pasar, ¿Qué iba a decir la gente? Le daría vergüenza que todos se enteraran de que su hija es una maldita lesbiana.
Era un infierno ir a la escuela, porque me obligó a decirle que ya no quería nada con ella, y se lo dije, era un llorar para las dos, porque ya no le hablaba.
También era un infierno llegar a mi casa, porque tenía que ver a mi mamá, y mi mamá tenía que ver a la lesbiana. 
Sin motivo alguno llegaba y me gritaba: "eres una maldita lesbiana, ahorita mismo voy a hablarle a la otra lesbiana para que venga a recogerte, ella sí te quiere, pero yo no maldita. Me das asco."
Fueron noches y noches y noches, de no dormir, de pensar; días de no comer, de llorar.
Me amenazaba cada 5 minutos con cancelar mi fiesta de 15 años (fiesta que yo no quería y me siguen pareciendo ridículas), pero que yo tenía que dar explicaciones de porqué se cancelaba todo, y no lo hice porque la que quería cancelar todo en ese momento era ella, no yo, y si ella quería cancelarlo ella tenia que dar las explicaciones.
Las cosas siguieron su curso, volví con ella, mi mamá era una odiosa. Llegó la fiesta y se me olvidó todo por unas horas, y después siguió todo. En marzo tomé una decisión con ella que iba a cambiar drásticamente mi vida, pero ya estaba harta de todo el odio de mi mamá.
Noches sin dormir guardando ropa, mi hermana dormía con mi mamá porque no quería que se quedara conmigo.
Un día de marzo de 2018 (el 2 o el 9) fue la fuga. Su papá era (o es, talvez) taxista y llegaron por mí en taxi. Dejé a mis hermanitos solos porque mi mamá estaba trabajando, en ese momento no me sentí mal, pero unas horas después me sentí como la maldita más grande de toda la tierra. Mi mamá me habló en el teléfono de ella, porque yo no tenía teléfono: "te regresas ahorita mismo a la casa, tu hermano está llorando y tú hermana está asustada" pero gritando, histérica, nunca se imaginó que pudiera hacer algo así, pero lo hice. 
Pasaron cosas con ella, situación de la que me arrepiento a veces.
Mi tía me habló y me dijo que me fuera a vivir con ella, yo no quería, pero mi mamá amenazaba con demandar a sus papás (situación que yo no creía, pero no sabía que esperar de esa mujer enojada), porque obviamente yo era menor de edad, pero ellos estaban dispuestos a afrontar la demanda y todo lo que fuera. Estoy muy agradecida con esas personas por abrirme las puertas de su casa, pero me fui a vivir con mi tía.
Estuve menos de un mes, si no es que el mes con mi tía, y trabajé 3 semanas con mi tío, me pagaba poquito pero me servía para pagar algunos camiones, y material que necesitaba para la escuela.
La mayoría, si no es que todos los días, mi mamá iba a verme y a decirme que yo hacía mal, que ser gay, lesbiana o bi es antinatural, que volviera a su casa.
No caí, hasta que mi tía habló conmigo y me dijo que era hora de regresar, yo no quería pero lo hice.
Fue un alivio inmenso volver a ver a mi hermanito bebé, él me abrazó y yo lo abracé como si no hubiera un mañana.
Obviamente mi madre no tardó en ser igual a como era antes de irme. Me quitó de nuevo el teléfono, pero ahora no me decía cosas feas en las noches, ahora no me hablaba para nada.
Me mandó a un retiro espiritual, fue una experiencia muy bonita y ayudo a mantener la calma, pero mi mamá creía que por obra de magia iba a dejar de ser novia de ella.
Mayo... Junio... Julio
Algún día de julio de 2018 (creo que el 13) fue el término oficial de la secundaria, le regalé una rosa y no la volví a ver hasta que entré a la prepa.
Agosto de 2018, le pedí su teléfono a un tipo muy agradable que ahora es mi mejor amigo (ACTUALIZACIÓN: ya no es mi mejor amigo entra aquí para enterarte de lo que pasó), para enviarle un mensaje. Todos los martes iba del politécnico hasta Tonalá para verme 20 minutos después de mi clase de descripción y antes de comprensión de la ciencia.
De estás visitas, salió los 10 de cada mes (ACTUALIZACIÓN: blog que ya cambié).
Me mandaba mensajes por el número de mi mejor amigo y por el de otro que también ERA mi amigo, me enfadé de toda esa situación y le dije que ya no viniera y si venia no iba a salir, porque ya no quería nada con ella. Fue difícil porque estaba (estoy) dispuesta a darlo todo por ella.
No fue tanto enfadarme de la situación, sino que comenzó a gustarme un chico, y no podía seguir con ella porque la estaba engañando.
Tipo que no me hizo caso hasta hace unos meses y que ya no es mi novio.
Ella me habló más veces por messenger y por WhatsApp, ¿Cómo consiguió mi número? No sé. Sus amigos son hackers.
Me llamó borracha el 14 de febrero del número de una amiga.
Desde ese día, gracias al cielo (o al infierno) no he sabido nada de ella.
Fue una parte bonita de mi vida, y agradezco los bonitos momentos, pero somos una historia que no espero que se repita.
Nunca jures amar a alguien para siempre, porque es una promesa que no siempre (la mayoría de las veces) no se cumplirá.

PD: no editado. Si hay faltas de ortografía, o palabras mal escritas o que no tengan sentido, una disculpa.



Instagram: @elcuadradodeunnumero

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