El último festival.

Actualmente estudio en la preparatoria regional Tonalá norte, búsquenla, pero no me pregunten porqué hay un bocho en medio.

Esa prepa y todas las que hay acá pertenecen a la Universidad de Guadalajara, la primera que hubo se integró a partir de 1994.

En la prepa en la que yo estudio se hacía el festival más grande de día de muertos, pero GRANDE de verdad.

El primer festival en el que estuve fue cuando tenía menos de tres meses de estudiar ahí, el maestro nos hizo cantar, bailar, a ponernos ropa negra (nada nuevo para mi), y a pintarnos de calavera. Ese maestro nos explotó, era maestro de artes, así que esperaba mucho de nosotros.

La escuela siempre estaba a reventar de altares, de tumbas literarias, de prra gente, estudiantes/familia, gente bailando, y más gente bailando, premios y gente perdedora. Pero al final, después de todo el estrés de armar un altar en un espacio de metro y medio, de gente irresponsable, de hacer malditos puentes y de que nos bajen 75 pesos para comprar madera que no usamos porque no hicimos un maldito puente, sólo hicimos un camino de aserrín, con un friego de flores de cempasúchil y un arco enorme con más flores que probablemente se caería en cualquier momento, y todo esto planeado con SEMANAS de anticipación, y de desperdiciar días (sólo uno pero, drama), cortando madera, usar un taladro e ir a comprar cosas hasta la quinta chingada a las prras tres de la tarde. Después de todo eso,  echar relajo con los amigos, bailar, reír, tomarnos muchísimas fotos haciendo ridiculeces, ver los fuegos artificiales mientras te da un esguince de cuello, te das cuenta de que todo ese estrés valió totalmente la pena y de que lo volverías a repetir.

Según tú te queda un último festival, y te arrepientes muchísimo de haberlo dado por seguro, y el último festival nunca existió.

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